Un catálogo con buenas fotos vende más. Un estudio fotográfico cuesta lo que un e-commerce chico no tiene. Las herramientas de imagen con IA cierran esa brecha: fotografías el producto una vez y generas fondos, contextos y variantes. Esta guía trae el flujo y la regla que lo sostiene todo.
La regla de fidelidad
Genera fondos, contextos y variantes. Nunca generes el producto mismo de forma que difiera de lo real: color, tamaño, textura y detalles deben coincidir con lo que llega en la caja. Cada devolución por "no se parecía a la foto" cuesta el envío de ida, el de vuelta y un cliente. La fidelidad no es ética abstracta: es margen.
El miniestudio de una tarde
Mesa junto a una ventana (luz natural lateral), fondo neutro (cartulina grande), teléfono en trípode y el producto limpio. Fotografía cada producto en tres ángulos con espacio alrededor para recortar. Esa sesión es tu materia prima del trimestre. La guía de imagen con IA detalla brief y retoque.
El flujo semanal
Elige los 5 productos que más visitas tienen y peor convierten. Para cada uno genera dos variantes de contexto (fondo de temporada, escena de uso). Publica A/B una semana. Quédate con la ganadora y repite con los siguientes cinco. En un mes, tu catálogo entero rinde más sin haber contratado un estudio.
Tamaños por marketplace
Cada plataforma pide medidas y pesos distintos. Genera en grande y adapta con reescalado, revisando texto y bordes en cada tamaño. Una foto perfecta en desktop recortada a miniatura de app puede esconder justo el detalle que vende.
Costos y límites
Presupuesta por foto publicable, no por intento: la mayoría sale al tercer o cuarto intento. Y declara cuando una imagen es ilustrativa (renders conceptuales, "próximamente"): vender con fotos de algo que no existe es el camino corto a disputas de pago.
